How Our Shoes Are Made — Inside NAE’s Craft

Cómo se hacen nuestros zapatos — Por dentro del oficio de NAE

Nae Vegan Shoes

Casi nadie se para a pensar en cómo se fabrica realmente un zapato. Llega en una caja, y las manos, las horas y las decisiones que hay detrás quedan invisibles. Nos gustaría cambiar eso — porque en NAE importa tanto quién hace un zapato, y en qué condiciones, como el aspecto que tiene.

Esta no es una historia pulida sobre una fábrica sin rostro. Es una mirada honesta a las personas concretas que hacen nuestros zapatos, a las relaciones que hemos construido con ellas durante años, a las condiciones que trabajamos por mantener y a lo que todavía estamos mejorando. Parte de ello está en proceso, y lo decimos con claridad. Esa honestidad forma parte de tomarse la responsabilidad en serio.


Un equipo pequeño, cerca del trabajo

NAE siempre ha sido una empresa pequeña, y es algo deliberado. A finales de 2025 nuestro equipo interno era de apenas nueve personas — cubriendo desde diseño y producto hasta logística, devoluciones, atención al cliente y el trabajo que hay detrás del contenido y de nuestras tiendas online. Somos una empresa dirigida por sus fundadores: Paula y Alex, que crearon NAE en 2008, siguen implicados en el día a día, desde las decisiones de producto hasta la pregunta que hace un cliente un martes por la tarde.

Ser pequeños tiene una ventaja real. No hay capas de dirección por las que abrirse paso; cualquier persona del equipo puede plantear una preocupación directamente a los fundadores, y las decisiones se toman rápido y de forma personal. Es una manera de trabajar que mantiene a todo el mundo cerca del oficio — y cerca de los demás.

También determina cómo tratamos a las personas que trabajan aquí. Nuestro equipo tiene trabajo flexible y en remoto siempre que el puesto lo permite, y tres días de vacaciones por encima del mínimo legal. Aspiramos a pagar por encima del salario mínimo legal, y mantenemos una línea firme de tolerancia cero con la discriminación, el acoso o cualquier tipo de comportamiento irrespetuoso, seas quien seas.


Del boceto al par terminado

Un zapato de NAE empieza mucho antes de que se corte o se cosa nada. No arrancamos preguntando qué está de moda — arrancamos preguntando qué dura, quién lo va a hacer y si podemos respaldar las condiciones en las que se fabrica. Ese principio decide casi todo lo demás: los materiales que elegimos, la forma en que se construye una suela, incluso la caja en la que se envía. No todo, claro, porque no estamos en la isla de Tomás Moro, pero mucho más de lo que lamentablemente es habitual.

A partir de ahí seguimos implicados de cerca, manteniendo una relación estrecha, transparente y en ambos sentidos con nuestros socios. Podemos visitar a las personas que hacen nuestros zapatos — y a quienes dirigen los talleres, o construyen las máquinas con las que trabajan — para hablar de un problema o compartir ideas, y conocer de verdad los talleres de los que dependemos. Nos asociamos con personas concretas, no con una línea anónima en una factura.


Ser honestos sobre lo que podemos ver y lo que no

Aquí queremos ser francos contigo, porque muchas marcas no lo son. Nuestros socios de fabricación son empresas independientes y separadas. No gestionamos sus fábricas, ni sus nóminas, ni dirigimos a su personal. Nuestra supervisión se apoya en una base reducida de proveedores, relaciones a largo plazo, conversación directa y visitas.

Eso no nos da una prueba plenamente auditada de cada práctica — pero la cercanía de estas relaciones sí nos da una visión real de cómo trabajan nuestros socios.

Lo hemos expuesto abiertamente en nuestro informe de Ética Laboral y Abastecimiento Responsable, con limitaciones incluidas. Nombrar las carencias es el primer paso para cerrarlas.


Hacia dónde vamos

Esta es la parte que más nos ilusiona. Hacer mejores zapatos — de forma más justa, más eficiente, con un estándar más alto — es un proyecto continuo, y los próximos dos años van de convertir buenas relaciones en una práctica sólida y documentada. Parte de lo que viene tiene que ver con personas y procesos; otra parte, con mejores sistemas y tecnología entre bastidores.

Una mejor trazabilidad y mejores sistemas no solo marcan casillas — elevan todo el estándar: más control de calidad, una rendición de cuentas más clara y algo más firme que la confianza para demostrar que las condiciones detrás de tus zapatos son tan buenas como los zapatos mismos. A medida que nos metemos en estos sistemas, el objetivo es sencillo: seguir mejorando la productividad y la calidad — y las condiciones laborales con ellas.


Por qué todo esto importa

Un zapato es una cosa pequeña. Pero cómo se hace es una elección — sobre qué manos lo hacen, en qué condiciones trabajan y qué le supone al mundo que las rodea. Para nosotros no son preguntas abstractas; hablan de personas y talleres concretos. Creemos que elecciones como estas merecen tomarse con cuidado, y merecen contarse con honestidad, incluso cuando la respuesta honesta es «seguimos trabajando en ello» y «esto no basta — podemos hacerlo mejor, y ya lo estamos haciendo».

Eso es lo que significa de verdad «made at NAE»: no una pretensión de perfección, sino responsabilidad hacia las personas con las que realmente trabajamos, y el compromiso de seguir haciéndolo mejor por ellas. Puedes leer todo el detalle en nuestro informe de Ética Laboral y Abastecimiento Responsable y en nuestra página de valores, y ver el resultado en cada par que hacemos.

Preocuparse por el mundo en abstracto es fácil. Preocuparse por las personas concretas que hacen el trabajo — y por cómo les va — es lo que de verdad significa algo.

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.

Estrena la nueva temporada antes que nadie.

Llega AW26. Únete a la lista de acceso anticipado y compra la nueva colección antes de que se abra a todo el mundo.

Conseguir acceso anticipado